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Región

San Jaime: Se cumplen nueve años de la desaparición del quinielero "Pocho" Morales

Aquel 30 de agosto de 2011, “el quinielero”, integrante de una familia que tiene una agencia en la localidad, recorría las calles en su bicicleta, haciendo su tarea habitual, la de levantar jugadas. Hasta que, en un punto geográfico, desaparecieron él, su bicicleta y las demás pertenencias que llevaba consigo. Así, como por arte de magia, como si la tierra lo hubiese tragado o cualquier hipótesis que pueda imaginarse según las creencias.

Aquel hecho cuya naturaleza, causa, origen o razón de ser no tiene explicación alguna o no se puede entender, se dice es un misterio.

En ese contexto, podría enmarcarse lo sucedido años atrás con Sebastián Ortiz y Juan José “Pocho” Morales, dos hombres que desaparecieron en San Jaime de la Frontera, una pequeña comunidad donde los vecinos se conocen desde siempre y a los foráneos se los identifica muy fácilmente.

Si bien hoy se plantea en particular la situación de “Pocho”, por cumplirse un aniversario más de su desaparición, el de Ortiz -vendedor ambulante, oriundo de Paso de Los Libres, de quien nada se sabe desde 2010-, no deja de ser un caso misterioso.

En ese poblado del norte entrerriano, una tardecita del 30 de agosto de 2011, “el quinielero”, integrante de una familia que tiene una agencia en la localidad, recorría las calles en su bicicleta, haciendo su tarea habitual, la de levantar jugadas. Hasta que, en un punto geográfico, desaparecieron él, su bicicleta y las demás pertenencias que llevaba consigo. Así, como por arte de magia, como si la tierra lo hubiese tragado o cualquier hipótesis que pueda imaginarse según las creencias.

Cierto es que los pilares de la razón dan cuenta que algo concreto tuvo que haber sucedido con “Pocho”. Por eso, desde hace nueve años, las autoridades judiciales insisten en que alguien -o varios- tiene información valiosa, la que ni por entonces, cuando se inició la investigación, ni con el transcurso del tiempo, fue aportada a la Justicia. De lo contrario, no se puede encontrar explicación razonable sobre cómo puede esfumarse una persona, hacerse invisible de golpe y que no exista al menos una punta del ovillo para llegar a dar con su paradero.

El ex fiscal de Chajarí, doctor Mariano Larocca Rees, quien llevó adelante la investigación, reconoció antes de dejar el cargo que fue la causa que lo desveló y lamentó no poder “hacer justicia” para la familia.

Quienes lo sucedieron en el Ministerio Fiscal, continúan en la misma tesitura: “hasta que alguien no hable…”, se respondió ante la consulta de CHAJARI AL DIA.

Un año más de la desaparición de “Pocho” y un año más sin ningún movimiento en la causa.

Marcha

Este domingo, a las 19 horas, los familiares, amigos y vecinos de “Pocho” marcharán desde la agencia de quinielas propiedad de la familia hasta la Plazoleta por la Memoria, la Verdad y la Justicia. Ese lugar emblemático conserva su imagen y la de Ortiz, invitando a quienes transitan por el lugar a resistir al olvido.

Dos casos que desde el inicio y hasta el final –abierto, porque ambos siguen desaparecidos- tienen muchas similitudes. Dos causas judiciales que se resisten al misterio y la esperanza de una familia y de una comunidad, de alcanzar algún día la verdad.

Fuente: Chajarí Al Día
San Jaime

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